Odisea con dos cuerdas

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Odisea con dos cuerdas

viernes, 24 de junio de 2011

Buscando al personaje preferido (encuesta)

Hola! Si miran bien, debajo del ARCHIVO del blog hay una encuesta. Participen! Estará abierta hasta el viernes 8. Saludos. Claudia

3 comentarios:

nicolas, el de barbas pobladas dijo...

que raro que gano vieja kush! para mi iba a ganar dulkancellin, que es como el personaje principal y juega un papel en mi opiñon muy heroico.

chicos, los que eligieron a vieja kush, ¿por que motivos la eligieron?

joaquin, el terrible dijo...

Hola!!! Soy Pato, la mm de Joaquin, el terrible y como soy fan de esta novela desde hace mucho (también de Liliana) y, con el permiso de Joaco, y espero que también el de ustedes les dejo de regalo este fragmento...
”… - ¡Aquí estamos por fin! – dijo Vieja Kush –Quítense los mantos y vayan cerca del fuego. Yo voy a preparar agua de menta con miel para olvidar el frío.
Dulkancellin colgaba su abrigo cuando vio la caja de madera labrada que aparecía con la lluvia y desaparecía con el sol. Sonrío para sí y levantó la voz hablándole a Kush que trabajaba en el fuego:-
- ¿Qué sacarás esta vez de tu baúl?
- Quién puede saberlo- respondió su madre.
- Ojalá saques el peine de Shampalwe – Intervino Kuy Kuyen- Así nos cuentas otra vez cómo fue su boda.
- No- dijo Thungur, frotándose las manos cerca del fuego-. Mejor que saque la piedra roja del volcán para que nos cuente del día que se abrió la tierra y los lagos tenían burbujas de calor.- Sea lo que sea les contaré una historia…
Cada familia huisihuilke conserva un cofre, heredado por generaciones, que los mayores tenían consigo. Aunque tenían algo menos de dos palmos de altura , y un niño pequeño podría rodearlo con sus brazos, en él se guardaban recuerdos de todo lo importante que había ocurrido a la gente del linaje familiar a través del tiempo. Cuando llegaban las noches de contar historias, volteaban el cofre, haciéndolo dar cuatro tumbos: primero hacia delante, después hacia atrás y finalmente hacia cada costado. Entonces, el más anciano sacaba del cofre lo primero que su mano tocaba, sin vacilar ni elegir. Y aquel objeto, evocador de un recuerdo, le señalaba la historia que ese año debía relatar. A veces se trataba de hechos que no habían presenciado porque eran mucho más viejos que ellos mismos. Sin embargo, lo narraban con la nitidez del que estuvo allí. Y de la misma forma, se grababa en la memoria de quienes tendrían que contarlo años después.
Los huisihuilkes decían que la gran sabiduría guiaba la mano del anciano para que su vos trajera desde la memoria aquello que era necesario volver a recordar. Algunas historias se repetían incansablemente. Algunas se relataban por única vez en el paso de una generación; y otras, quizás, nunca serían contadas.
- Pienso en las viejas historias que quedaron para siempre dentro del cofre- dijo Thungür-. Si nadie las contó, nadie las oyó…
- Nadie las recuerda – completó Kush, que llegaba con su vasija de menta dulce.- siempre repites lo mismo y me obligas a repetir a mí. ¡Tantas veces te lo he dicho! Cuando algo ciertamente grande ocurre suelen ser muchos los ojos que los están viendo. Y muchas las lenguas que saldrán a contarlo. Entonces, recuerda esto, las viejas historias que jamás se cuenten alrededor de un fuego, alrededor de otro se contarán. Y los recuerdos que un linaje ha perdido viven en las casas de otros linajes.
Kush arrastró una alfombra de cuero para sentarse junto al calor.
Durante un momento, todos permanecieron callados….”
A mi me gusta mucho Vieja Kush... y tal vez todos tengamos una caja cerca llena de viejos recuerdos... Hasta alguna otra vez, Patricia

Andru, la jonática de la mecha verde dijo...

Aguante Cucub!